Artículo: Protector solar: qué tipo elegir según tu tipo de piel

Protector solar: qué tipo elegir según tu tipo de piel
Usar protector solar es, probablemente, el paso más importante de toda la rutina de cuidado facial. Pero elegir uno adecuado no siempre es sencillo: hay texturas, filtros, terminaciones y niveles de protección que funcionan mejor para distintos tipos de piel.
El objetivo no es solo evitar quemaduras solares. Una buena fotoprotección previene:
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Daño acumulado a largo plazo
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Envejecimiento prematuro
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Aparición de manchas
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Deshidratación
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Inflamación
En verano, cuando la radiación UV es más alta, elegir bien tu protector marca una gran diferencia. Esta guía te ayudará a identificar qué textura y tipo de fotoprotector es mejor para tu piel, y cómo integrarlo correctamente en tu rutina diaria.
Por qué no todos los protectores solares funcionan igual
Los protectores solares se diferencian por:
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Tipo de filtro (físico, químico o mixto)
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Cobertura frente a UVB, UVA e incluso luz visible
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Textura (gel, crema, fluido, emulsión)
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Acabado (mate, hidratante, aterciopelado)
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Resistencia al agua o sudor
La elección correcta no solo mejora la protección, sino también la experiencia de uso. Cuando el protector se siente agradable en la piel, lo aplicas correctamente y lo reaplicas sin problema.
Cómo elegir el protector ideal según tu tipo de piel
1. Piel grasa o mixta
La piel grasa suele ser la más exigente en verano. El calor incrementa la producción de sebo, y los protectores densos pueden resultar incómodos.
Qué buscar:
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Texturas fluidas o gel
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Acabado mate o oil-control
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Fórmulas no comedogénicas
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Sensación ligera y rápida absorción
En Dermapro:
El Sun Defense Oily Skin SPF50+ es una opción adecuada para piel mixta o grasa. Su textura fluida se absorbe rápido y deja una sensación ligera que se mantiene bien incluso en días más calurosos.
2. Piel normal o seca
Este tipo de piel tiende a necesitar más hidratación, especialmente si está expuesta al sol, cloro o aire acondicionado.
Qué buscar:
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Texturas crema
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Acabado hidratante
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Protección alta (SPF50+)
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Fórmulas que no resequen
En Dermapro:
Sun Defense SPF50+ entrega protección amplia con una textura más cremosa, ideal para quienes buscan confort e hidratación junto con la fotoprotección diaria.
3. Piel sensible o con tendencia a irritarse
El calor, el sol y el sudor pueden aumentar la reactividad de la piel. En estos casos, la clave está en elegir protectores suaves y evitar productos que puedan aumentar la irritación.
Qué buscar:
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Fórmulas calmantes o hipoalergénicas
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Texturas suaves
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Acabado ligero
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Aplicación que no cause picor ni ardor
En Dermapro:
Para preparar la piel sensible antes del protector, Sensitive Cream ayuda a fortalecer la barrera cutánea y a reducir reacciones posteriores. Esto mejora la tolerancia al protector solar durante el día.
4. Piel con manchas o tendencia al melasma
En estos casos, la fotoprotección es fundamental. La exposición al sol puede oscurecer manchas existentes o provocar nuevas.
Qué buscar:
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SPF50+ siempre
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Amplio espectro UVA/UVB
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Textura apta para reaplicar varias veces
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Combinación con antioxidantes por la mañana
En Dermapro:
Si tu piel es propensa a manchas, puedes complementar tu rutina con Antiox Serum en la mañana, que ayuda a reforzar la protección frente al daño oxidativo.
Además, si ya tienes manchas visibles, Pigment Defense Serum es un buen aliado para tratar y unificar el tono, siempre combinado con reaplicación rigurosa de protector solar.
¿Protector solar químico, físico o mixto?
Filtros químicos:
Absorben la radiación UV y la transforman en calor. Tienen texturas más ligeras y cosmetológicamente agradables. Suelen ser cómodos para reaplicar.
Filtros físicos (minerales):
Reflejan la radiación. Son ideales para pieles muy sensibles, pero pueden dejar un leve tono blanco dependiendo de la fórmula.
Filtros mixtos:
Combinan lo mejor de ambos mundos: protección amplia con acabados más estéticos y ligeros.
La clave no es tanto el tipo de filtro, sino la constancia de uso y la reaplicación, especialmente en verano.
¿Cuánta cantidad de protector solar hay que aplicar?
Una de las razones más comunes para que el protector no funcione como debería es la cantidad insuficiente.
Para el rostro y cuello, se recomienda aplicar aproximadamente dos dedos llenos de producto.
En cuerpo, la cantidad debe ser generosa, especialmente si vas a exponerte al sol directo.
¿Cada cuánto debe reaplicarse?
Si estás en ciudad, sin exposición directa, cada 3 horas es razonable.
Si estás en playa, piscina o actividades al aire libre, reaplica cada 2 horas, y también después de:
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Sudoración excesiva
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Secarte con toalla
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Inmersión en agua









